viernes, 12 de junio de 2009

Luego de tan delicioso festín, proseguí mi camino… tuve que matarlos a ellos también, la madre no dio un segundo de tregua, ellos no podían quedar huérfanos, esta vez fui piadosa, la sangre humana aún no ha desaparecido del todo de mis venas… mi madre también fue así de valiente y esa loba me hizo recordarla… en todo momento mostrando las garras y atacando hasta el final, antes de que pudiese coger del cuello a alguno de sus cachorros…

Una vez mas me transporte a aquel invierno tranquilo en la cabaña, aquella temporada de paz que jamás podré olvidar, mi madre mirando mi quietud a espaldas del fogón, pasando su suave mano en mi negro cabello diciendo:
- “muchachita, es como si te hubieran pintado el cabello con uno de los carbones que ahora arden en el fuego… eres muy especial, sabes?… sin querer tu padre hizo algo bueno... raptó al mas hermoso de los ángeles y lo escondió en mi vientre…”

Yo podía oírla y ella lo sabía, por eso siempre me hablaba, ella y mi abuela, aquella viejita cuyo nombre olvide, o es que acaso nunca lo supe, no lo se…

Solo sus voces podían sacarme de aquel momento en que vi asomarse a mi padre con el látigo en las mano, ese que usaba para arrear las bestias, el momento en que vi a mi madre agazapada, con la sangre brotando de su espalda, y después que ella cayó al suelo el vino hacia mi…, por primera vez estuve frente al diablo, con aquellos ojos rojos y posando sus labios hediondos a alcohol sobre mi infantil cuello, luego, aquel dolor, ese dolor… sentía que mi cuerpo se iba a partir en dos, se iba a romper.

...lloraba, solo quería que terminara y grité como nunca en la vida… creo que hasta los demonios del mas profundo infierno se taparon los oídos ante mi inútil alarido, haciendo una pausa entre sus danzas, solo para oír… hasta que mi madre me llamaba dulcemente por mi nombre y volvía al presente, podía ver la cabaña, el fogón, el delicioso olor del guisado, volvía a ese presente, con sus hermosos ojos grises sobre mi, con su cabello plateado, como la nieve… siempre creí que era un hada, ella hacía magia conmigo, me sacaba de ese horrible letargo, y eso… era suficiente para mi…
Desde ese momento no pude gesticular palabra alguna, ni decirle a mi madre cuanto la quería, que mi padre jamás llego a robarse mi alma… tan profundos fueron mis pensamientos de aquel ayer que no me percaté que el sol empezaba a mostrar tímidamente su rubia cabellera, había llegado el momento de huir, de esconderse del único elemento que de verdad podía hacerme daño… de dejar que los débiles hombres crean ser dueños de todo lo que ven… pobres ilusos....

miércoles, 10 de junio de 2009

por que las rosas ya no crecen en primavera????

por que las rosas ya no huelen a rosas??
ahora solo huelen a muerte muerte lenta, dolorosa y enamorada
pero.. por que las rosas no huelen a rosas?
sera q tomaron el aroma del que yace como abono bajo ellas?
dulce aroma q tantas veces aspire en madrugadas tremulas
escuchando los latidos de su tibio corazon.
por que las rosas ya no huelen a amor?
ya estan marchitas y solo huelen a muerte
muerte absurdamente enamorada
culpable de la muerte de mis vidas a causa de la huida de la suya
a bordo de la dipsomaniaca nave q el decidio abordar antes q yo
empujandome violentamente desviandome de su trayecto fatal.
las rosas ya no huelen a rosas
por q ya no lo son son solo vestigios de pekeños cielos
esparcidos por los suelos
sobre tierra removida y recien echada sobre su ahora frio y yerto corazon.
cuando estes llorando t dare polvo lacrimogeno en un pañuelo
cuando sientas q no puedes hundirte mas estare ahi para decirte que si puedes
cuando necesites de alguien para hablar alli estare para hacerte callar
cuando tengas ganas de gritar estare ahi para ahogar tu grito
cuando tengas ganas de besar esperame e ire a morder tus labios hasta hacerlos sangrar
cuando necesites un amor yo t dare desamor
cuando necesites mi cuerpo para desahogarte solo tendras mi zapato entre tus piernas
quiero verte sangrar, quiero verte llorar,
quiero verte gemir, hacer q el dolor sea tu nuevo amor,
q sientas lo que yo en su momento..
t amo, pero me amo mas a mi misma,
te deseo todo eso... por un sencillo acto de RECIPROCIDAD
Era el 16 de Diciembre de 1865, creo q fue el año mas frío en el país que me vio nacer y como siempre, desde ya hacía 70… o 75 años caminaba sola, ante el mas frío invierno que en mi vida… o mejor dicho en mi existencia sobre la faz de la tierra, pude pasar…

Convertida en un particular mercenario… pero por años fue el mismo precio: 10 libras por persona, hombre o mujer, niño o anciano… eso si, si era moro el precio se elevaba a 15… siempre daban mas lucha al morir; esta figura tan frágil e infantil ayudaba a que las presas confiaran en mi y poder enviarlas al otro mundo sin tanto rodeos... me pregunto si alguna de ellas habría visto a la comisión días antes de morir en mis manos….
Lo único que podía sentir en ese momento era su incontrastable sabor, su líquida calidez cayendo por la comisura de mis labios que mas de uno quiso poseer, pero mi gran aliada, aquella señora de la guadaña, se los llevaba antes de poder lograr su cometido…

Me siento en una de las bancas del gran parque, aun arropada en su enorme abrigo de piel, y puedo ver a un lobezno que se escabulle bajo las raíces de un árbol, miro a mi alrededor, recuerdo que asi fue una de sus últimas apariciones, agudizo la mirada y veo q el lobezno ha ido a encontrarse con su pequeña manada bajo el árbol…

Suspiro – solo era eso… - pensé, bajé la guardia y retome mi camino, dirigiéndome hacia ese árbol, estaba hambrienta, los canes oyeron mis pasos y se revolvieron inquietos en su madriguera…

Y un solitario aullido lastimero rompió el silencio de la noche, después de eso… nada.

jueves, 19 de marzo de 2009

dulce candidez
gracil movimiento
tierna palidez
manos d otro cuerpo...

la vi x ultima vez
o al menos eso keria creer...
ya no sufras, no mueras
q en realidad, nada nuevo t espera...

cruzando la linea
existe otra vida
existe otra senda...
existes y quedas

naces de nuevo
mueres de nuevo...
todo vuelve a reposar..

llanto calmado
manos cruzadas...
esperanza ensangrentada
x q ya no acudes a mi llamado
acaso no me escuchas
yo se que si
solo q tu ya cruzaste la puerta
mientras q tus vivientes
se quedan aqui....

miércoles, 18 de marzo de 2009

erase una vez...

Cuantas veces debes sentir dolor para saber que aun estas vivo??? O solo es necesario saber que caminas sin mas ayuda que tus piernas…

Las historias de hadas siempre empiezan con un “érase una vez” y terminan con un “felices para siempre”, pero.. que hay después, o…. que hay antes? Mi abuela nunca supo responder mis preguntas, pero siempre me decía alguna otra cosa que cambiaba la dirección de mis pensamientos, y yo… creía respondida mi pregunta y no hacía mas, a los 6 años siempre piensas que los adultos son los mas fuertes, mas sabios, mas, siempre mas… todo…

Ahora aquí, en medio de este frío tan intenso, recuerdo aquellos relatos de mi abuela, aquellos que guiaron mis pasos sobre el mundo, y después de tanto tiempo, aún continúan haciéndolo…

“Sabías que en las noches mas oscuras, si guardas silencio podrás oír a la comisión???” aun sentada en su tibio regazo, abrí mis enormes ojos café y seguí el ligero movimiento de sus delgados labios y oí con atención…..

“la comisión siempre viene a llevarse a los cristianos (personas) próximos a morir, si has sido bueno solo vienen a invitarte a que les sigas los pasos y te enseñan el camino a seguir una vez que cierres los ojos ante la despiadada muerte, en cambio si has sido una persona mala, que no comparte con sus hermanos o has hecho daño, vienen a obligarte a ir con ellos, siguiéndote a palos y latigazos, haciéndote sufrir, persiguiéndote hasta la hora de tu muerte, es por eso que algunas personas en su lecho de muerte se quejan mucho, en especial al dormir… es ahí donde tu alma sale de tu cuerpo y te agarra la comisión… alguno de ellos amanece con cardenales en la espalda, los labios magullados y los ojos reventados en sangre…”

Solo oía, las historias de mi abuela frente al fogón mientras mi madre cocinaba y sonreía tiernamente, eran mi descanso, mi paz ante los terribles recuerdos, ante mi silencio… pero siempre pensé que no eran mas que historias de una vieja que había sobrevivido a un sinnúmero de guerras… “la comisión” – pensaba; nunca creí realmente en ella, hasta que me tocó ser parte de su senda de muerte……. y solo ante el llanto aterrado de mi padre, retumbó en mis oídos aquella insondable voz “si has sido malo, te perseguirá haciéndote sufrir, persiguiéndote hasta la hora de tu muerte…”