A veces recuerdo
las viejas canciones invaden mi cerebro
amabilidad? lo siento, no la conozco
oyendo a lo lejos, el sonido de mis pensamientos.
Pero... que significa ver
dejas de mirar para hacerlo?
sal así, de una vez, no temas...
te he visto desnuda mil veces en mis pensamientos
deja ese misterio en pie
no lo derrumbes
así me gustas mas, callada pero desnuda
pronto amanecerá y sigo dando vueltas aquí
solo mirándote, oyendo "dan las seis, sintonizo a los stones,
recuerdos del pelo largo
viejos blues..."
Nunca te gusto Calamaro
eso tampoco me intereso
solo quiero la tibieza de tu cuerpo, que tanto imagine
No creo que estemos haciendo nada mas, o si?
sonríes cuando digo "no me interesa"
comprendo la luz en tu mirada
tiemblas cuando mis labios rozan tu espalda
puedes ver?
puedo hacer que te sonrojes sin dirigirte palabra alguna
estas lista? acuérdate que solamente aceptare un si como respuesta
si...
aquella tibieza humedeció mis labios
y su tremulo cuerpo cedio ante la pericia de mis manos
en fin, que puedo perder? salvo que hayas apostado algo a esto...
sábado, 31 de julio de 2010
VENCEDOR DE GUERRAS PERDIDAS
Érase una vez
en una vida lejana
un guerrero casi muerto
con el alma cercenada
Cayendo la sangre
el veía ríos de vida
vida pura que iniciaba
y que maldita su camino recorría
Vuelve a mi cuerpo le decía
y recogía con sus manos heridas
las alzaba y bebía
pero como siempre muriendo seguía
Viviendo medias vidas
colgado de unas nuevas
nunca vivía, nunca moría
siempre opuesto al alma
muriendo en vida y ansiando a la muerte matar
en una vida lejana
un guerrero casi muerto
con el alma cercenada
Cayendo la sangre
el veía ríos de vida
vida pura que iniciaba
y que maldita su camino recorría
Vuelve a mi cuerpo le decía
y recogía con sus manos heridas
las alzaba y bebía
pero como siempre muriendo seguía
Viviendo medias vidas
colgado de unas nuevas
nunca vivía, nunca moría
siempre opuesto al alma
muriendo en vida y ansiando a la muerte matar
VIENTRE PAGANO
Ella se miro el vientre una vez mas, su cabeza no podía soportarlo. Aquella cicatriz era su condena Recuerdo de un pasado difuso y de una muerte indócil.
Aquel ser la miro, ella lo escucho llorar aun dentro de ella, y según lo que oyó una vez, acerca de una historia fantasmal, que decía que aquellos que lloran antes de nacer, no tienen alma, así que ella prefirió no dejarlo nacer.
Sale de la tina, se seca y vuelve a erguirse. Sus manos bambolean casi inertes al lado de su palido torso, aquellas hermosas manos que en sus mejores tiempos eran capaces de hacer que el gran Atlas dejara de sostener el cielo, por tener entre sus manos aquella suave sensación que proporcionaban cada una de sus costosas caricias, o al menos el vientecillo que producía con su tenue movimiento.
Se viste la nívea y desnuda espalda que va cubriéndose de negro, aquel luto devastador que cubrió su alma para siempre, aquel luto con el que la vistieron el día en que rompieron su piano, junto a sus sueños, ese día de soldados, ese día de muertos, cuando inocularon en su vientre el fruto del odio y la dominación.
Ya no podría cantar sus alabanzas, ya no quiere adorar a su estrella de David. Los vidrios rotos mas que a su piel, traspasaron su alma llevándose con ella sus ganas de vivir, sus ganas de amar, incluso las ganas de morir… Y desde ese maldito día vaga sin cesar, llorando por lo que nunca tuvo queriéndolo recuperar…
Aquel ser la miro, ella lo escucho llorar aun dentro de ella, y según lo que oyó una vez, acerca de una historia fantasmal, que decía que aquellos que lloran antes de nacer, no tienen alma, así que ella prefirió no dejarlo nacer.
Sale de la tina, se seca y vuelve a erguirse. Sus manos bambolean casi inertes al lado de su palido torso, aquellas hermosas manos que en sus mejores tiempos eran capaces de hacer que el gran Atlas dejara de sostener el cielo, por tener entre sus manos aquella suave sensación que proporcionaban cada una de sus costosas caricias, o al menos el vientecillo que producía con su tenue movimiento.
Se viste la nívea y desnuda espalda que va cubriéndose de negro, aquel luto devastador que cubrió su alma para siempre, aquel luto con el que la vistieron el día en que rompieron su piano, junto a sus sueños, ese día de soldados, ese día de muertos, cuando inocularon en su vientre el fruto del odio y la dominación.
Ya no podría cantar sus alabanzas, ya no quiere adorar a su estrella de David. Los vidrios rotos mas que a su piel, traspasaron su alma llevándose con ella sus ganas de vivir, sus ganas de amar, incluso las ganas de morir… Y desde ese maldito día vaga sin cesar, llorando por lo que nunca tuvo queriéndolo recuperar…
EL SEÑOR DE LA CAJITA
- que haces?
- shhh, quien eres?
- me llamo joanna, y tu?
- Pastor, que haces aca?
- nada, solo q me gusta estar donde hay gente, estando sola siento frio
- no t he visto antes???
- no creo, pero me dicen q me parezco a.... ¡¡¡Mira, allá esta mi mama!!!
- Shhh, no grites!!!, no quiero levantarme
- ah si? por q?
- es q hace frío
- pero si es q hay gente
- no me importa, siento frío, acá estoy bien
- comprendo... a veces me pasa
- a ti??
- si, a veces tengo q estar bajo la cama de mi mama, se q hay gente, y aun q tenga frío se q allí estaré bien, además me gusta ver como se mueven los pies de mama
- por que debajo de la cama???
- por q se q si el señor que dejo su pantalón en el suelo me ve, se va a molestar con mi mama, y la va dejar, luego ella pondrá triste y me va a pegar
- te pega???
- si, luego llora echándome la culpa de q ya no tendremos q comer
- ah???, pero ... tu quieres a tu mama
- si, mucho, menos cuando deja q sus amigos vean cuando orino
- q mal..., pero se llama...
- milagros y me dijo q te conoce, por eso me trajo acá
- no me acuerdo... pero tu me recuerdas a alguien.
- siempre es así, siempre hay alguien q me dice q me parezco a alguien
- shhh, no hables muy fuerte q creerán q esta enferma, ahí viene alguien
- * hola nenita, q haces acá tan solita?
- nada, solo quise ver al señor de la cajita
- * te acompaño???? Debe darte miedo…
- no gracias ¡¡que niña!!... siempre t has parecido a tu padre…
- shhh, quien eres?
- me llamo joanna, y tu?
- Pastor, que haces aca?
- nada, solo q me gusta estar donde hay gente, estando sola siento frio
- no t he visto antes???
- no creo, pero me dicen q me parezco a.... ¡¡¡Mira, allá esta mi mama!!!
- Shhh, no grites!!!, no quiero levantarme
- ah si? por q?
- es q hace frío
- pero si es q hay gente
- no me importa, siento frío, acá estoy bien
- comprendo... a veces me pasa
- a ti??
- si, a veces tengo q estar bajo la cama de mi mama, se q hay gente, y aun q tenga frío se q allí estaré bien, además me gusta ver como se mueven los pies de mama
- por que debajo de la cama???
- por q se q si el señor que dejo su pantalón en el suelo me ve, se va a molestar con mi mama, y la va dejar, luego ella pondrá triste y me va a pegar
- te pega???
- si, luego llora echándome la culpa de q ya no tendremos q comer
- ah???, pero ... tu quieres a tu mama
- si, mucho, menos cuando deja q sus amigos vean cuando orino
- q mal..., pero se llama...
- milagros y me dijo q te conoce, por eso me trajo acá
- no me acuerdo... pero tu me recuerdas a alguien.
- siempre es así, siempre hay alguien q me dice q me parezco a alguien
- shhh, no hables muy fuerte q creerán q esta enferma, ahí viene alguien
- * hola nenita, q haces acá tan solita?
- nada, solo quise ver al señor de la cajita
- * te acompaño???? Debe darte miedo…
- no gracias ¡¡que niña!!... siempre t has parecido a tu padre…
SIN NOMBRE
Tu hiel humedeciendo mis labios
es lo único que puedo recordar
acariciando mi cabello al viento
y friccionando mi espalda contra el suelo,
Verme otra vez?
No, no quiero, pero que me sientas?, Si.
Me elevo,
los artilugios humanos me lo permiten
mi cabeza sube, separada de mi cuerpo
y este va detrás, a su encuentro
Colillas de cigarros en exceso
botellas vacías por doquier
y solo pienso "¡Perdóname!"
perdóname, por favor
a pesar de que
si sabia lo que hacia
y lo hice contigo.
Me pesa no haberte dado
un "Te quiero" a tiempo
ahora es tarde.
Me apoyo nuevamente en ti,
tan distinto al cuerpo calido
al que me acostumbre
al olor tan delicioso, al cual me volví adicta
Ahora, solo me rodea tu hedor
pero aun así, te beso
mis manos siguen oprimiendo tu cuello
ya surcado ¡¿por que?!
Mi piel entra en contacto con la tuya
en un siniestro encuentro
Quiero tenerte como nunca
quiero excitarte nuevamente
pero no lo logro y aun que danzo frente ti
ya no hay gestos en tu faz
Te escupo otra vez,
ya no me podrás echar
y lo sabes
ya no quieres aspirar, así que yo lo hago por ti
levántate ¡¡¡Hazlo!!!
hijo de mil putas, reacciona
no me importa que apestes
ni que tus ojos estén vidriosos
levántate, pedazo de mierda
que quiero ser yo quien te mate esta vez.
es lo único que puedo recordar
acariciando mi cabello al viento
y friccionando mi espalda contra el suelo,
Verme otra vez?
No, no quiero, pero que me sientas?, Si.
Me elevo,
los artilugios humanos me lo permiten
mi cabeza sube, separada de mi cuerpo
y este va detrás, a su encuentro
Colillas de cigarros en exceso
botellas vacías por doquier
y solo pienso "¡Perdóname!"
perdóname, por favor
a pesar de que
si sabia lo que hacia
y lo hice contigo.
Me pesa no haberte dado
un "Te quiero" a tiempo
ahora es tarde.
Me apoyo nuevamente en ti,
tan distinto al cuerpo calido
al que me acostumbre
al olor tan delicioso, al cual me volví adicta
Ahora, solo me rodea tu hedor
pero aun así, te beso
mis manos siguen oprimiendo tu cuello
ya surcado ¡¿por que?!
Mi piel entra en contacto con la tuya
en un siniestro encuentro
Quiero tenerte como nunca
quiero excitarte nuevamente
pero no lo logro y aun que danzo frente ti
ya no hay gestos en tu faz
Te escupo otra vez,
ya no me podrás echar
y lo sabes
ya no quieres aspirar, así que yo lo hago por ti
levántate ¡¡¡Hazlo!!!
hijo de mil putas, reacciona
no me importa que apestes
ni que tus ojos estén vidriosos
levántate, pedazo de mierda
que quiero ser yo quien te mate esta vez.
viernes, 30 de julio de 2010
Pero sentí aquella extraña presencia de nuevo, estoy segura de que no eran los lobos, la jauría huyó al sentir la mía, de nuevo aquel extraño picor en la rosa indeleble sobre mi mano…. Me arropé muy bien con su gran abrigo y me hice una sola con el viento y como una sombra me escabullí entre los árboles confundiéndome con sus débiles sombras ante un inevitable amanecer… - solo diez minutos mas – pensaba, tratando de escabullirme para confundir a ese algo que me inquietaba, no permitiría que interrumpan mi descanso pues sabía que mi presencia no era imperceptible para todos los mortales… menos aún para los de mi especie…
Podía oír los murmullos de mi madre y los suspiros aterrados de mi abuela…
- se que nos sigue buscando y ha llegado al pueblo – decía mi madre
- estas segura, Berth??? El desapareció hace mucho, yo no creo…
- Mamá!!!, estoy segura, lo he visto paseando muy misterioso por la plaza central y va acompañado de un hombre… no se como llamarle pero parece no ser humano, y de solo verlo se me erizó la piel
- entonces… volverás a irte?
- Shhh! No hables muy algo, la niña puede despertar…
Oí los pasos de mi madre que ingresaban a la pequeña habitación que habían adaptado en un rincón de la cocina, cerca al fogón, y una vez mas tuve que hacerme la dormida. Ella se detuvo justo a mi lado, en silencio y después de unos instantes, habiéndose asegurado que yo estaba mas dormida que una marmota hibernando, volvió a la sala y retomó la conversación con mi abuela, pero sus palabras se tornaron imperceptibles que ya no pude escuchar ninguna de ellas…
Un ruido espantoso hirió mis oídos y desperté sobresaltada, miré ansiosa alrededor, pude ver las cosas que me eran familiares, mi ropa, mis armas, mis trofeos de guerra… y aquel enorme abrigo enrollado como una extraña versión de perro casero sobre la alfombra raída, y podía ver tenues rayos de luz a través de los maderos que tapiaban las ventanas, aún era de día… - que pasó?? – me levante e inspeccioné… lo hallé!!!!!!!! Maldita rata – mientras apretaba su gelatinoso cuerpo – pensabas que podías tirar mis cosas al suelo?? Pero no tuve mas remedio de dejar ir a esa apestosa sabandija, sabía que había entendido el mensaje y jamás volvería por acá, además, no tenía ganas de matar y recordé que nunca me gusto el sabor de su sangre, procuraba no beberla… a menos que sea estrictamente necesario…
Aún es de día – maldito animal – y volví a mi letargo, debía descansar… sabía que esa noche sucedería algo especial… lo presentía…
Podía oír los murmullos de mi madre y los suspiros aterrados de mi abuela…
- se que nos sigue buscando y ha llegado al pueblo – decía mi madre
- estas segura, Berth??? El desapareció hace mucho, yo no creo…
- Mamá!!!, estoy segura, lo he visto paseando muy misterioso por la plaza central y va acompañado de un hombre… no se como llamarle pero parece no ser humano, y de solo verlo se me erizó la piel
- entonces… volverás a irte?
- Shhh! No hables muy algo, la niña puede despertar…
Oí los pasos de mi madre que ingresaban a la pequeña habitación que habían adaptado en un rincón de la cocina, cerca al fogón, y una vez mas tuve que hacerme la dormida. Ella se detuvo justo a mi lado, en silencio y después de unos instantes, habiéndose asegurado que yo estaba mas dormida que una marmota hibernando, volvió a la sala y retomó la conversación con mi abuela, pero sus palabras se tornaron imperceptibles que ya no pude escuchar ninguna de ellas…
Un ruido espantoso hirió mis oídos y desperté sobresaltada, miré ansiosa alrededor, pude ver las cosas que me eran familiares, mi ropa, mis armas, mis trofeos de guerra… y aquel enorme abrigo enrollado como una extraña versión de perro casero sobre la alfombra raída, y podía ver tenues rayos de luz a través de los maderos que tapiaban las ventanas, aún era de día… - que pasó?? – me levante e inspeccioné… lo hallé!!!!!!!! Maldita rata – mientras apretaba su gelatinoso cuerpo – pensabas que podías tirar mis cosas al suelo?? Pero no tuve mas remedio de dejar ir a esa apestosa sabandija, sabía que había entendido el mensaje y jamás volvería por acá, además, no tenía ganas de matar y recordé que nunca me gusto el sabor de su sangre, procuraba no beberla… a menos que sea estrictamente necesario…
Aún es de día – maldito animal – y volví a mi letargo, debía descansar… sabía que esa noche sucedería algo especial… lo presentía…
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