Luego de tan delicioso festín, proseguí mi camino… tuve que matarlos a ellos también, la madre no dio un segundo de tregua, ellos no podían quedar huérfanos, esta vez fui piadosa, la sangre humana aún no ha desaparecido del todo de mis venas… mi madre también fue así de valiente y esa loba me hizo recordarla… en todo momento mostrando las garras y atacando hasta el final, antes de que pudiese coger del cuello a alguno de sus cachorros…
Una vez mas me transporte a aquel invierno tranquilo en la cabaña, aquella temporada de paz que jamás podré olvidar, mi madre mirando mi quietud a espaldas del fogón, pasando su suave mano en mi negro cabello diciendo:
- “muchachita, es como si te hubieran pintado el cabello con uno de los carbones que ahora arden en el fuego… eres muy especial, sabes?… sin querer tu padre hizo algo bueno... raptó al mas hermoso de los ángeles y lo escondió en mi vientre…”
Yo podía oírla y ella lo sabía, por eso siempre me hablaba, ella y mi abuela, aquella viejita cuyo nombre olvide, o es que acaso nunca lo supe, no lo se…
Solo sus voces podían sacarme de aquel momento en que vi asomarse a mi padre con el látigo en las mano, ese que usaba para arrear las bestias, el momento en que vi a mi madre agazapada, con la sangre brotando de su espalda, y después que ella cayó al suelo el vino hacia mi…, por primera vez estuve frente al diablo, con aquellos ojos rojos y posando sus labios hediondos a alcohol sobre mi infantil cuello, luego, aquel dolor, ese dolor… sentía que mi cuerpo se iba a partir en dos, se iba a romper.
...lloraba, solo quería que terminara y grité como nunca en la vida… creo que hasta los demonios del mas profundo infierno se taparon los oídos ante mi inútil alarido, haciendo una pausa entre sus danzas, solo para oír… hasta que mi madre me llamaba dulcemente por mi nombre y volvía al presente, podía ver la cabaña, el fogón, el delicioso olor del guisado, volvía a ese presente, con sus hermosos ojos grises sobre mi, con su cabello plateado, como la nieve… siempre creí que era un hada, ella hacía magia conmigo, me sacaba de ese horrible letargo, y eso… era suficiente para mi…
Desde ese momento no pude gesticular palabra alguna, ni decirle a mi madre cuanto la quería, que mi padre jamás llego a robarse mi alma… tan profundos fueron mis pensamientos de aquel ayer que no me percaté que el sol empezaba a mostrar tímidamente su rubia cabellera, había llegado el momento de huir, de esconderse del único elemento que de verdad podía hacerme daño… de dejar que los débiles hombres crean ser dueños de todo lo que ven… pobres ilusos....
viernes, 12 de junio de 2009
miércoles, 10 de junio de 2009
por que las rosas ya no crecen en primavera????
por que las rosas ya no huelen a rosas??
ahora solo huelen a muerte muerte lenta, dolorosa y enamorada
pero.. por que las rosas no huelen a rosas?
sera q tomaron el aroma del que yace como abono bajo ellas?
dulce aroma q tantas veces aspire en madrugadas tremulas
escuchando los latidos de su tibio corazon.
por que las rosas ya no huelen a amor?
ya estan marchitas y solo huelen a muerte
muerte absurdamente enamorada
culpable de la muerte de mis vidas a causa de la huida de la suya
a bordo de la dipsomaniaca nave q el decidio abordar antes q yo
empujandome violentamente desviandome de su trayecto fatal.
las rosas ya no huelen a rosas
por q ya no lo son son solo vestigios de pekeños cielos
esparcidos por los suelos
sobre tierra removida y recien echada sobre su ahora frio y yerto corazon.
por que las rosas ya no huelen a rosas??
ahora solo huelen a muerte muerte lenta, dolorosa y enamorada
pero.. por que las rosas no huelen a rosas?
sera q tomaron el aroma del que yace como abono bajo ellas?
dulce aroma q tantas veces aspire en madrugadas tremulas
escuchando los latidos de su tibio corazon.
por que las rosas ya no huelen a amor?
ya estan marchitas y solo huelen a muerte
muerte absurdamente enamorada
culpable de la muerte de mis vidas a causa de la huida de la suya
a bordo de la dipsomaniaca nave q el decidio abordar antes q yo
empujandome violentamente desviandome de su trayecto fatal.
las rosas ya no huelen a rosas
por q ya no lo son son solo vestigios de pekeños cielos
esparcidos por los suelos
sobre tierra removida y recien echada sobre su ahora frio y yerto corazon.
cuando estes llorando t dare polvo lacrimogeno en un pañuelo
cuando sientas q no puedes hundirte mas estare ahi para decirte que si puedes
cuando necesites de alguien para hablar alli estare para hacerte callar
cuando tengas ganas de gritar estare ahi para ahogar tu grito
cuando tengas ganas de besar esperame e ire a morder tus labios hasta hacerlos sangrar
cuando necesites un amor yo t dare desamor
cuando necesites mi cuerpo para desahogarte solo tendras mi zapato entre tus piernas
quiero verte sangrar, quiero verte llorar,
quiero verte gemir, hacer q el dolor sea tu nuevo amor,
q sientas lo que yo en su momento..
t amo, pero me amo mas a mi misma,
te deseo todo eso... por un sencillo acto de RECIPROCIDAD
cuando sientas q no puedes hundirte mas estare ahi para decirte que si puedes
cuando necesites de alguien para hablar alli estare para hacerte callar
cuando tengas ganas de gritar estare ahi para ahogar tu grito
cuando tengas ganas de besar esperame e ire a morder tus labios hasta hacerlos sangrar
cuando necesites un amor yo t dare desamor
cuando necesites mi cuerpo para desahogarte solo tendras mi zapato entre tus piernas
quiero verte sangrar, quiero verte llorar,
quiero verte gemir, hacer q el dolor sea tu nuevo amor,
q sientas lo que yo en su momento..
t amo, pero me amo mas a mi misma,
te deseo todo eso... por un sencillo acto de RECIPROCIDAD
Era el 16 de Diciembre de 1865, creo q fue el año mas frío en el país que me vio nacer y como siempre, desde ya hacía 70… o 75 años caminaba sola, ante el mas frío invierno que en mi vida… o mejor dicho en mi existencia sobre la faz de la tierra, pude pasar…
Convertida en un particular mercenario… pero por años fue el mismo precio: 10 libras por persona, hombre o mujer, niño o anciano… eso si, si era moro el precio se elevaba a 15… siempre daban mas lucha al morir; esta figura tan frágil e infantil ayudaba a que las presas confiaran en mi y poder enviarlas al otro mundo sin tanto rodeos... me pregunto si alguna de ellas habría visto a la comisión días antes de morir en mis manos….
Lo único que podía sentir en ese momento era su incontrastable sabor, su líquida calidez cayendo por la comisura de mis labios que mas de uno quiso poseer, pero mi gran aliada, aquella señora de la guadaña, se los llevaba antes de poder lograr su cometido…
Me siento en una de las bancas del gran parque, aun arropada en su enorme abrigo de piel, y puedo ver a un lobezno que se escabulle bajo las raíces de un árbol, miro a mi alrededor, recuerdo que asi fue una de sus últimas apariciones, agudizo la mirada y veo q el lobezno ha ido a encontrarse con su pequeña manada bajo el árbol…
Suspiro – solo era eso… - pensé, bajé la guardia y retome mi camino, dirigiéndome hacia ese árbol, estaba hambrienta, los canes oyeron mis pasos y se revolvieron inquietos en su madriguera…
Y un solitario aullido lastimero rompió el silencio de la noche, después de eso… nada.
Convertida en un particular mercenario… pero por años fue el mismo precio: 10 libras por persona, hombre o mujer, niño o anciano… eso si, si era moro el precio se elevaba a 15… siempre daban mas lucha al morir; esta figura tan frágil e infantil ayudaba a que las presas confiaran en mi y poder enviarlas al otro mundo sin tanto rodeos... me pregunto si alguna de ellas habría visto a la comisión días antes de morir en mis manos….
Lo único que podía sentir en ese momento era su incontrastable sabor, su líquida calidez cayendo por la comisura de mis labios que mas de uno quiso poseer, pero mi gran aliada, aquella señora de la guadaña, se los llevaba antes de poder lograr su cometido…
Me siento en una de las bancas del gran parque, aun arropada en su enorme abrigo de piel, y puedo ver a un lobezno que se escabulle bajo las raíces de un árbol, miro a mi alrededor, recuerdo que asi fue una de sus últimas apariciones, agudizo la mirada y veo q el lobezno ha ido a encontrarse con su pequeña manada bajo el árbol…
Suspiro – solo era eso… - pensé, bajé la guardia y retome mi camino, dirigiéndome hacia ese árbol, estaba hambrienta, los canes oyeron mis pasos y se revolvieron inquietos en su madriguera…
Y un solitario aullido lastimero rompió el silencio de la noche, después de eso… nada.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
