Una vez más pude sentir
La inerte tibieza de sus besos al despedirse
Mi cuerpo estremeció a su tacto una vez mas
Y la ventana dejaba entrar
Aquella luz mortecina del alba rechazaba
Adiós amor, el se iba
Lo quería, pero si se quedaba, moriría.
domingo, 4 de marzo de 2012
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